Nutrición preventiva


Nutrición preventiva

 

Se consideran acciones de nutrición preventiva las intervenciones nutricionales que se realizan mediante la entrega de servicios en alimentación complementaria y educación nutricional, para asegurar un adecuado estado nutricional de la población, principalmente la de niños y niñas menores de 13 años. Los servicios de nutrición preventiva se desarrollan a partir de los cambios epidemiológicos, que se relacionan directamente con las prácticas en alimentación y nutrición, actividad física y acceso a servicios de salud.

La nutrición preventiva incluye acciones en: promoción de estilos de vida saludables, alimentación complementaria y educación alimentaria y nutricional.

Alimentación complementaria

Involucra la entrega de alimentos con calidad y oportunidad tanto para consumo en el hogar como dentro de los establecimientos de la Dirección, es una estrategia de intervenciones nutricionales ampliamente utilizada en el mundo y ha demostrado que contribuye a mantener un adecuado crecimiento y estado nutricional del niño y la niña, que se reflejará en calidad de vida del futuro adulto. La provisión de alimentos incluye las siguientes opciones:

• Comidas servidas: alimentos preparados y entregados diariamente en los establecimientos, se ofrece desayuno, almuerzo y merienda de la tarde. Los alimentos se brindan con base a un menú planificado y servidos con buenas prácticas de manufactura.

• Distribución de leche: una vez al mes se distribuye a cada cliente 1,6 Kg de leche integra en polvo fortificada con micronutrientes, para consumo en el hogar.

• Distribución de paquetes de alimentos a familias: una vez al mes se distribuye a cada grupo familiar un paque de alimentos básicos propios de los hábitos alimentarios del cliente cuyo estado nutricional lo califica como desnutrido, delgado o con retardo en talla.

Los clientes de estos servicios son los niños y niñas hasta los 13 años, así como las madres gestantes y lactantes que se benefician con las diferentes modalidades de servicios, para complementar su dieta diaria y asegurar un adecuado aporte energético y proteínico que permiten la buena nutrición de la madre y por lo tanto un adecuado desarrollo del niño/a.

     

Promoción de estilos de vida saludables

 

Mediante sesiones de educación nutricional a padres o responsables se promueven estilos de vida saludables.

Un estilo de vida saludable incluye practicar hábitos alimentarios adecuados, realizar ejercicio físico e incorporar valores saludables en el diario vivir, ya que está comprobado que estos aspectos contribuyen a disminuir riesgo de enfermedades crónicas, mejorar la salud mental y proporcionan una mejor calidad de vida a las personas. Las buenas prácticas en la administración del presupuesto familiar para la compra de alimentos, la selección, almacenamiento, preparación y distribución de los mismos contribuyen con la seguridad alimentaria y nutricional de las familias beneficiarias.

 

Educación alimentaria y nutricional

 

Mediante sesiones de educación nutricional a padres o responsables se promueve una adecuada alimentación y nutrición, como parte de un estilo de vida saludable. Las acciones educativas representan una estrategia de importancia e impacto en la disminución del riesgo nutricional y fortalecen la organización comunitaria.