Nutrición Preventiva


Nutrición preventiva

 

Se consideran acciones para la prevención de la malnutrición (carencia o exceso de nutrientes), así como la adopción de conocimientos, actitudes y prácticas saludables en clientes, beneficiarias y beneficiarios, mediante la entrega de servicios en educación alimentaria nutricional y alimentación complementaria.

Esto se encuentra de manera transversal en el servicio de Atención y Protección Infantil mediante la entrega de comidas servidas y Paquetes de Leche para consumo en el hogar, durante el fin de semana. Asimismo, incluye Educación Alimentaria Nutricional con los niños, niñas y sus familias.

Adicionalmente se encuentra incorporada en el servicio de Protección del Crecimiento y Desarrollo, al brindar comidas servidas durante las  entregas de los productos para consumo en el Hogar. 

 


A partir de este servicio se brindan las siguientes modalidades :

Solo Comidas Servidas (SCS): alimentos preparados y entregados diariamente en los establecimientos, se ofrece desayuno, almuerzo y merienda de la tarde. Los alimentos se brindan con base a un menú planificado y servidos con buenas prácticas de manufactura, promoviendo el rescate de la cultura gastronómica tradicional de las comunidades, en las cuales se ubica cada CEN-CINAI.

Distribución de Leche al Hogar (Leche): una vez al mes se distribuye a cada cliente 1,6 Kg de leche integra en polvo fortificada con micronutrientes, para consumo en el hogar.

Distribución de Alimentos a Familias (DAF): una vez al mes se distribuye a cada grupo familiar un paque de alimentos básicos propios de los hábitos alimentarios del cliente cuyo estado nutricional lo califica como desnutrido, bajo peso o baja talla.

Los usuarios de estas modalidades son los niños y niñas hasta los 13 años, así como las madres en periodo de gestación o lactancia, para complementar su dieta diaria y asegurar un adecuado aporte energético y proteíco.

Promoción de estilos de vida saludables: mediante sesiones de educación nutricional a familias, se promueven estilos de vida saludables. Un estilo de vida saludable incluye practicar hábitos alimentarios adecuados, realizar ejercicio físico e incorporar valores saludables en el diario vivir, ya que está comprobado que estos aspectos contribuyen a disminuir riesgo de enfermedades crónicas, mejorar la salud y proporcionan una mejor calidad de vida a las personas. 

Educación alimentaria y nutricional: mediante el aprendizaje dinámico, participativo, de construcción colectiva, dialógico e integral, se potencian las capacidades  de las niñas, niños, mujeres en período de gestación o lactancia, para elegir y cuidar su salud. Se promueven buenas prácticas para la compra, selección, almacenamiento, preparación y consumo de los alimentos, que les permitan enfrentar las variaciones en los pilares de la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN).